Diccionario de la A a la Z

Brócoli:

El brócoli (Brassica oleracea), también llamado brécol, fue traída desde Asia menor por lor romanos. Hasta hace relativamente pocos años parecía una novedad, pero lo cierto es que Plinio, en la antigua Roma, ya alababa sus grandes virtudes. Es una planta muy cercana a la coliflor

 

Un gran aliado de nuestra salud.


En los último años el brócoli se ha situado como el paradigma de las verduras por sus propiedades anticancerígenas, por contener sulfarafano, un fitoquímico, que modula y equilibra a las enzimas responsables de protegernos de sustancias cancerígenas. 

Además es un excelente diurético, desintoxicante, antiinflamatorio, depura el hígado, beneficia el buen funcionamiento de sistema cardiovascular, potencia el sistema inmunológico y ayuda al buen estado del pelo y las uñas. 

 

Propiedades nutritivas

- Fibra

- Sales minerales: calcio, azufre y hierro.

Vitaminas: C y A y en menor medida vitaminas E y K

Calorías: 22 calorías por cada 100 g.

Muy fácil de digerir.

 

Compra: desde el mes de octubre hasta abril. Se vende en ramilletes y el color de la flor debe de ser verde oscuro, o incluso azulado o violáceo, según la variedad. Nunca se comprará si presenta color amarillento ya que esto significa que ya está empezando a secarse y lleva muchos días recolectado. El tallo deberá estar muy firme. Se calcula 200 g. por persona.

 

Cocción: se corta un poco la base del tallo, se pela éste con un pelapatatas y se lavan con agua fría. Sumérgelos en agua fría con un chorrito de vinagre o de zumo de limón durante cinco minutos. Escúrrelos de este agua.

- Si los vas a cocer en agua, elige un puchero, coloca los ramitos de pie y vierte agua fría hasta que cubra bien los tallos sin que cubra la parte de la flor.  Pon a cocer a fuego medio-alto y cuando rompa el hervor cuenta unos ocho minutos. No tapes el puchero. Escúrrelos rápidamente y prepara la receta que desees. 

- Si lo deseas puedes cocerlos al vapor, en cuyo caso tardará más tiempo en hacerse. Estará en su punto cuando el tallo esté tierno.

 

 

Congelación: Escalda en agua hirviendo los ramitos de brócoli, pásalos por agua fría , los escurres sobre papel absorbente de cocina y cuando estén fríos los metes en bolsas de plástico aptas para la congelación. Para descongelarlos los sumerges en agua hirviendo y controlas que estén tiernos los tallos. Tardarán unos cinco minutos, a contar desde que vuelva a romper el hervor.

 

Recetas de brócoli